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Contenido tomado de Spring Professional España

Hospitales, centros de salud y residencias geriátricas han sufrido las deficiencias de atención médica asociada a la Covid-19.

La aparición de la Covid-19 ha tenido un gran impacto en la industria de la salud y life science. Desde la escasez de trabajadores hasta los despidos masivos, la atención médica está cambiando.

La Covid-19 se está comparando con el ébola, el SARS y la plaga. Incluso al comienzo de la pandemia, la sanidad experimentaba una escasez en las contrataciones de trabajadores de la salud. En medio de la pandemia, los hospitales y otras instalaciones de atención médica, especialmente aquellas en las ciudades y áreas más afectadas, enfrentaban una necesidad tan urgente de trabajadores de la salud que se tomaron medidas sin precedentes y acciones drásticas, desde la concesión de licencias por vía rápida a los médicos hasta las llamadas a los profesionales sanitarios jubilados para cubrir el déficit.

Los hospitales estaban limitando el personal a trabajadores verdaderamente «esenciales» para minimizar la exposición innecesaria a la Covid. Esto dio como resultado que médicos y enfermeras ya con exceso de trabajo tomaran turnos extra y asumieran tareas adicionales, como limpiar las habitaciones de los pacientes, almacenar suministros, transportar pacientes y llevar muestras a los laboratorios, funciones que normalmente son realizadas por el personal de apoyo.

Este cambio sin precedentes y casi paradójico en las necesidades de la fuerza laboral en el cuidado de la salud exige un enfoque renovado en puestos de apoyo recién creados y previamente pasados ​​por alto.

Escasez crítica de trabajadores sanitarios expertos

Más de un millón de trabajadores de la salud han perdido sus trabajos desde abril. Casi 135.000 de las pérdidas de abril fueron en hospitales. Las salas de emergencia están casi vacías. A los consultorios médicos y otras clínicas de atención ambulatoria les fue aún peor, ya que las personas cancelaron o pospusieron los exámenes anuales y otras visitas médicas preventivas para disminuir el riesgo de exposición al coronavirus. Como resultado, los hospitales y las organizaciones de atención médica perdieron más de 202.6 mil millones de dólares desde el comienzo de la pandemia, un promedio de 50.7 mil millones de dólares por mes.

A medida que se ha ido apoyando a los países a reabrir y levantar las restricciones, podemos esperar ver un cambio en la necesidad de roles de apoyo médico capacitado. Es probable que algunos de los trabajos perdidos en el sector sanitario vuelvan más tarde, de forma diferente o no vuelvan a aparecer. Lo más probable es que sea una mezcla de los tres.

La asistencia sanitaria siempre necesitará médicos y enfermeras. Sin embargo, hemos estado experimentando escasez de ambos mucho antes de la pandemia. Para 2021, se prevé que la escasez aumente en el sector de las enfermeras. Las predicciones estiman que se necesitarán cerca de un millón de nuevas enfermeras durante la próxima década, tanto para cubrir nuevos puestos de trabajo como para reemplazar las vacantes resultantes de las jubilaciones.

Debido a la continua escasez de estos roles clave, no podemos depender únicamente de estos puestos de proveedores de atención médica «tradicionales». La pandemia de la Covid puede brindar a la industria la oportunidad de reorientar y renovar su fuerza laboral.

Repensar la fuerza laboral sanitaria para garantizar la atención médica

Repensar nuestra fuerza laboral de salud actual y enfocarnos en la innovación puede brindar múltiples beneficios al tiempo que ofrece un mejor apoyo a los sistemas de salud mientras intentan reconstruirse.

En lugar de una reducción en la fuerza laboral de la salud, debería haber una reasignación del trabajo y las funciones a los puestos de apoyo clínico y administrativo. Los trabajadores desplazados podrían recibir formación en puestos de apoyo en el hospital. Estos trabajadores del personal de apoyo podrían recibir capacitación y formación cruzada para trabajar en áreas críticas del hospital y otras organizaciones de atención médica.

Por ejemplo, los trabajadores podrían recibir capacitación para ser asistentes de atención hospitalaria en emergencias o la UCI, lo que brindaría más apoyo a los médicos y enfermeras y les permitiría concentrarse en la atención del paciente y no en múltiples tareas. De hecho, muchos hospitales necesitan urgentemente trabajadores de servicios ambientales, representantes de acceso de pacientes, especialistas en comunicaciones y gerentes de proyectos.

Volver a capacitar o reasignar a los empleadores actuales a puestos clínicos y administrativos clave o de mayor necesidad evitará que los proveedores de atención médica realicen múltiples tareas adicionales. Estas tareas incluyen almacenar suministros, transferir y transportar pacientes, recuperar registros y hacer arreglos para el alta o derivaciones.

Además, estos roles de apoyo serán puestos con menores salarios en comparación con los médicos y enfermeras, lo que puede ayudar a recuperar los ingresos perdidos mientras se mantienen o aumentan los niveles de personal. Si bien estos son puestos con retribuciones más bajas, cubrir los puestos con empleados desplazados puede introducirlos en una trayectoria profesional viable que les permita pasar de un puesto de nivel de entrada a otros puestos en demanda con el tiempo, mejorando la retención de trabajadores.

Ocupación de puestos con gran demanda mediante upskilling y reskilling

Si bien tiene sentido desempeñar funciones de apoyo más demandadas en la industria de la salud para beneficiar a los pacientes, los trabajadores de la salud de alto nivel y el resultado final del hospital, es más fácil decirlo que hacerlo a la hora de encontrar posibles empleados que estén calificados para desempeñar esas funciones. Ahí es donde entran en juego los programas de entrenamiento rápido sobre upskilling y reskilling.

A través de diversos cursos formativos, los trabajadores pueden capacitarse para desempeñar nuevos roles y con gran demanda. Algo que mejoraría notablemente la atención médica.

La entrada Nuevo enfoque de cara a los nuevos roles en la atención médica se publicó primero en Mundo Adecco.

La pandemia por el Covid-19 trajo una serie de cambios en el ámbito laboral. La implementación del trabajo remoto, por ejemplo, ha significado un proceso de adaptación no sólo para los trabajadores, sino también para los líderes, quienes han tenido que aprender y enseñar una metodología de trabajo flexible basada en resultados, y no necesariamente en un horario de 8 horas. Por otro lado, la incertidumbre generada por la crisis ha elevado los indicadores del riesgo psicosocial en las empresas debido a que los colaboradores han estado sujetos a situaciones de mayor estrés a nivel laboral y personal.

 

De acuerdo con un reciente estudio realizado por expertos canadienses y publicado por la revista científica Psychiatry Research, el impacto de la pandemia sobre la salud mental ha sido evidente. El equipo canadiense efectuó un metaanálisis con datos de 55 estudios internacionales realizados entre enero y mayo de 2020, y  concluyeron que la prevalencia del insomnio fue del 24%, la del trastorno por estrés postraumático alcanzó el 22%, la de la depresión se situó en 16% y la de la ansiedad llegó al 15%. El artículo subraya que el trastorno por estrés postraumático, la ansiedad y la depresión fueron, respectivamente, cinco, cuatro y tres veces más frecuentes en comparación con lo que habitualmente reporta la Organización Mundial de la Salud (OMS). En octubre del 2020, este último organismo publicó un informe donde señaló que la crisis por la Covid-19 ha perturbado los servicios de salud mental críticos en el 93% de los países del mundo e instó a los líderes mundiales a actuar con rapidez y decisión para invertir más en programas de salud mental que salvan vidas, durante la pandemia y más allá de ella.

 

En el ámbito laboral, las alteraciones en el bienestar psicoemocional de los trabajadores pueden afectar directamente en su desempeño, y por ende en la productividad de las compañías. Paúl Murillo, líder de Consultoría de Adecco Ecuador, menciona que para lograr un trabajador pleno, “es necesario fijar la atención no solamente en la salud física de los empleados, sino también en su salud mental. Este concepto, que suele estar asociado a temas médicos, es de vital importancia en el mundo laboral. Un colaborador que no goza de una buena salud mental, resulta un trabajador poco productivo, pues su mente no está concentrada en cumplir los objetivos durante sus horas laborales”.

 

En el escenario actual, invertir en la salud mental de los colaboradores es una gran decisión. De acuerdo con la OMS, por cada 1 dólar invertido en programas de prevención, se obtiene un retorno de 4 dólares, además del fortalecimiento de la marca empleador y la fidelidad de los colaboradores. Por ello, es muy importante que las organizaciones fomenten la salud y bienestar psicoemocional de sus trabajadores, con el fin de tener empleados motivados, con relaciones amigables en su entorno de trabajo y concentrados en alcanzar resultados. ¿Cómo hacerlo?, el especialista de Adecco Ecuador brinda a continuación algunas recomendaciones:

 

  • Habilitar nuevas formas de trabajo y respetar el derecho a la desconexión. Los empleados desean conservar la mayor autonomía sobre las horas de trabajo y los horarios que disfrutaron durante los meses más críticos de la pandemia, con un equilibrio entre el trabajo a distancia y en la oficina. Al mismo tiempo, los empleadores deben asegurarse de que los empleados tengan derecho a desconectarse. La conexión constante y el sufrimiento por la falta de descanso conllevan importantes riesgos psicosociales para los empleados, como ansiedad, depresión y agotamiento.

 

  • Reinventar el liderazgo. La pandemia está ampliando la necesidad de un nuevo conjunto de habilidades de liderazgo, donde la inteligencia emocional es el nuevo estándar de oro: la nueva generación de líderes debe enmarcarse en cualidades como la empatía, la buena comunicación, la escucha activa sobre las necesidades de bienestar integral de sus empleados y la capacidad de fomentar una relación de trabajo basada en la confianza mutua en lugar de una gestión jerárquica de arriba hacia abajo. “Se debe trabajar, principalmente, con los líderes, pues son ellos los gestores de los modelos de comunicación que se replican en la organización. Si la comunicación es agresiva y poco empática, lo normal es que se repliquen estos modelos en la organización, causando estrés, ansiedad y frustración en los colaboradores”, asegura Tamara Toledo, Máster en Salud Mental y consultora internacional asociada de Adecco Ecuador. Con formas de trabajo remotas y flexibles que están aquí para quedarse, es importante que los gerentes encuentren formas efectivas de brindar a sus empleados el apoyo y los recursos para impulsar el sentido de pertenencia, más allá de la tecnología. Invertir en desarrollo de liderazgo, entrenamiento y mejoramiento de habilidades es una forma de resolver este desafío.

 

  • Incorporar programas de salud y bienestar psicoemocional. Ahora más que nunca, los empleados quieren estar seguros de que su salud y bienestar son una prioridad para la compañía en la que trabajan. En ese sentido, en el mercado existen opciones que ayudan a las empresas a fomentar y cuidar de la salud psicoemocional de sus colaboradores. Por ejemplo, Adecco Ecuador cuenta con el programa de Salud y Bienestar Psicoemocional enfocado en promover el bienestar integral de los colaboradores. Este programa conlleva un sinnúmero de beneficios para las empresas, entre ellos, incrementos en el nivel de rendimiento y productividad, un mejor clima laboral, motivación personal, menos deserción y menores consecuencias psicosociales.

 

En el caso de los colaboradores, las mejoras se plasman en varios aspectos: aumento de la concentración y creatividad, desarrollo de la inteligencia emocional, reducción de los riesgos de salud tanto físicos como emocionales, lo que a su vez se ve aplicado en el mejoramiento de las relaciones con todo su entorno laboral y familiar. Además, los trabajadores se vuelven a sentir valorados e importantes para sus organizaciones y mejoran su sentido de pertenencia.

 

  • Generar espacios de apoyo y escucha activa. Se deben romper las barreras jerárquicas para que los colaboradores puedan levantar la mano sin ningún tipo de temor cuando se sienten ofuscados, cargados o estresados, y encontrar una solución conjunta para atender el problema. En el contexto actual, los colaboradores valoran mucho las acciones que las empresas y los líderes puedan realizar para escuchar y atender sus problemas de salud a todo nivel.

 

  • Entrenar a los colaboradores en el manejo de situaciones complejas. El desarrollo de habilidades blandas como la inteligencia emocional es un aspecto fundamental a considerar dentro de los equipos de trabajo. Esta no sólo incide en la autoestima, el manejo adecuado de conflictos, la resolución de problemas y el nivel de empatía, sino que también mejora considerablemente el clima laboral de la organización, aún estando en teletrabajo.

 

  • Abordar la brecha de habilidades. Los empleadores deben jugar un rol fundamental en la identificación de las necesidades que tienen sus colaboradores para el crecimiento futuro y las oportunidades disponibles, en lugar de simplemente complementar al personal con talentos externos a la empresa. Hacer ese compromiso con la inversión en habilidades es menos costoso para la organización a largo plazo, abordar las brechas de habilidades antes de que empeoren y aumentar el compromiso y la lealtad de los empleados.

 

¿Cómo reconocer problemas de salud mental en el equipo de trabajo?

 

  • La salud y el bienestar mental siguen siendo un mito, aún en estos tiempos modernos. De ahí que es muy difícil que un colaborador pueda abrirse sobre este tema con su líder, pues siempre existe un tipo de recelo a revelar situaciones de estrés, depresión o sobrecarga laboral porque pueden ser consideradas como una debilidad. No obstante, existen señales sutiles que los jefes o compañeros de trabajo pueden identificar para determinar si alguna persona dentro de la organización tiene algún problema de este tipo.

 

  • Las señales más evidentes pueden ser: cambios en el carácter, indisposición, irritabilidad, actitudes defensivas e intolerancia son algunos síntomas que presentan los empleados que están atravesando por alguna situación que altere su bienestar mental. Por eso es importante que los líderes y los equipos de trabajo no pierdan comunicación entre sí, pese a estar en modalidad remota.

 

  • Otros síntomas relacionados con un alto riesgo de pérdida de la salud y bienestar psicoemocional es el deterioro físico. “En muchas casos hemos visto que colaboradores aumentan o bajan de peso drásticamente; esto suele estar relacionado con problemas dentro de casa o con cargas excesivas de estrés y de ansiedad que sobrepasan los recursos de respuesta frente a la tensión”, asegura Toledo.

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